sábado, 12 de abril de 2014

Land of dreams

Dos años después de que se mostrara un pequeño boceto de mí en la radio eslovena volví a tirarme a la piscina y respondí al llamamiento de Radio SI y su nuevo programa "Land of dreams" sobre extranjeros viviendo en Eslovenia, prácticamente igual que "Evropa osebno", pero en inglés. Como dice el extracto de la página web la charla con Korab, el agradable macedonio que dirige el programa, giró en torno a mi vida en Bled, la práctica del deporte, la música y mi opinión sobre los eslovenos y su país. Aquí abajo lo pongo para que quede constancia:


Y si nos ponemos ególatras tengo que poner otro documento de los medios de comunicación que en su día se me olvidó. Es una foto que apareció en un artículo sobre voluntarios extranjeros en el Eurobasket. A mi no me entrevistaron, pero al menos sale mi careto en el diario "Ekipa", el periódico deportivo más importante de Eslovenia. Vamos, casi casi como si saliese en el Marca.


lunes, 31 de marzo de 2014

Prešeren. Nacimiento y muerte en un día

No ha cambiado mucho desde la última entrada, cosa obvia por el silencio. Son tiempos de futuro incierto en los que cuesta sentarse inspirado ante un teclado. El invierno ha pasado sin pena ni gloria, con tan solo tres días de frío de verdad (aún en el diciembre pasado) y una semana de nieve y hielo espectacular que causó la mayor catástrofe natural en Eslovenia de los últimos cincuenta años. Me pilló en este ritmo tan ocupado que apenas pude prestarle atención. Eso sí, ver el cementerio de árboles en que se había convertido el país era un espectáculo dantesco. Costará mucho tiempo recuperarse.

Un mínimo ejemplo del temporal de hielo.
¿Cómo no se iban a partir miles y miles
de árboles?

En torno a esos días llegaba un nuevo 8 de febrero. Este año quería liarme la manta a la cabeza y tener un día de Prešeren de verdad. Y vaya si lo hice. A pesar del desagradable tiempo y del metro de nieve acumulada en las cunetas me puse al volante para llevar a cabo el itinerario previsto. Empezó en Vrba, el pequeño pueblo cercano a Zasip donde nació el poeta y que se vestía de gala, como no podía ser de otra manera. Pero el ambiente estaba un poco desangelado. Muy pocos visitantes escuchaban recitar sus poemas a un par de actores o caminaban por el mercadillo puesto para la ocasión. Algunos más había en la casa-museo de Prešeren, ese hogar modesto en el que nació, en el seno de una acomodada familia de campesinos. El museo es una casa-museo típica. A mí en general no me gustan, porque son demasiado pobres en cuanto a contenido. Pero es cierto que si te gusta el personaje son más que interesantes. En esta en concreto lo más interesante era la cuna en la que se crió Prešeren y una colección de diferentes ediciones de sus trabajos. Por lo demás, los paneles informativos me resultan soporíferos.


Recital ante la estatua del poeta. A la izquierda al fondo
su casa natal

De ahí la ruta continuó hasta Kranj, donde el poeta pasó sus últimos días después de haber pasado por ciudades como Viena o Liubliana, entre otras. En el bonito centro histórico de esta pequeña pero agradable ciudad se sitúa otra casa-museo de Prešeren, pues en ella murió. Y Kranj también saca a relucir cada 8 de febrero lo mejor de lo mejor. Se organiza hasta un festival de cierta entidad con el nombre de Prešernov smenj. Todo el centro se convierte en un mercadillo con diferentes tipos de productos gastronómicos, artesanía y antigüedades, además de conciertos, bailes tradicionales y un sinfín de oferta cultural. El ambiente era el opuesto al de Vrba. Calles repletas de gente, entre la que te podías encontrar al mismísimo Prešeren revivido. Intenté contenerme ante semejante abrumadora cantidad de eventos y me dirigí a la casa del poeta. Esta me gustó mucho más. En ella se estableció cuando por fin le permitieron abrir su propio bufete y su contenido, pese a ser de las mismas características que la casa anterior, era más rico. Especialmente interesante fue ver su oficina y su habitación, tal como en ellas vivió. Tenían hasta la mortaja en la que envolvieron su cadáver. Y es que Prešeren no se merece menos.

No solo Liubliana está decorada con estatuas de nuestro
protagonista. El cabezón de esta frente al teatro principal de
Kranj (y que lleva su nombre) siempre me ha hecho mucha gracia
France reencarnado
Ambientazo frente a la casa de Prešeren en Kranj
Su despacho de abogado
El viaje terminó en su tumba, en un meláncolico parque
de Kranj de nombre Prešernov gaj

sábado, 1 de febrero de 2014

Terme Čatež

El primer mes del 2014 no ha sido fácil. Han sido semanas de catarsis, con cambios y "no-cambios" a todo tipo de nivel personal. Esa es la principal razón de este largo silencio. Han sido días en los que han pasado muchas cosas por la cabeza. Y una de ellas ha sido también que tal vez pronto llegue el momento de que este blog abandone la vida activa. Renovarse o morir. Como la nieve que por fin ha llegado a este invierno en los últimos días, dando paso a tareas tan entretenidas como quitar la nieve con la pala o conducir sobre nieve, y que servirá para renovar la tierra de cara a una nueva primavera.

Así vigilaba esta mañana desde mi ventana
por si venían los whitewalkers

Si volvemos a donde lo dejé, lo próximo es hablar de la celebración de mi cuarto cumpleaños por estas tierras. Esta vez me di un pequeño lujo e invité a unos amigos a un apartamento en el balneario de Čatež. Repetíamos así una antigua celebración de cumpleaños de Monika, cuando aún no me había establecido por aquí. Teníamos ganas de volver, y es que no lo visitábamos desde la lejana visita de mis padres. Es uno de los balnearios más grandes y populares del país situado entre la ciudad de Brežice (por donde pasamos brevemente una mañana y vislumbramos su castillo y su bonito depósito del agua) y la frontera sureste con Croacia. Tiene numerosos hoteles y apartamentos en su complejo, además del spa cubierto y la parte al aire libre (que obviamente en diciembre estaba cerrada, pero ya la probé la última vez y no está nada mal). Alquilamos por todo el finde uno de los numerosos y coquetos apartamentos por un precio muy bueno que incluía incluso las entradas para el balnerio. Fue un fin de semana de remojo, rélax y tiempo con los amigos. Tiempo que pasamos en parte jugando a "Slovenija in svet", uno de los pocos juegos de mesa de preguntas y respuestas sobre Eslovenia (en los últimos tiempos han salido unos cuantos al mercado) y peculiar donde los haya. Seguiré jugando, porque nunca me cansó de aprender sobre este país.

El depósito de agua más bonito que he visto
nunca, hace cuatro años en un también
nevado febrero
También pasamos por la estación de tren fronteriza de Dobova,
la más moderna de Eslovenia. Siempre he pensado que la
hicieron para fardar ante los croatas
Cuando me tiré por primera vez por este tobogán
creía que salía volando
Los chalets de Čatež son de los pocos adosados
que se pueden ver en Eslovenia

domingo, 22 de diciembre de 2013

Rovi pod starim Kranjem

Muchas veces mencionada, pero nunca ha gozado de una entrada propia. Hablo de una ciudad que visité en mi primera mañana en el país, y a la que por esto y por otras razones guardo un cariño especial. Es Kranj, la "capital" de Gorenjska y cuarta ciudad del país con una población de en torno a los 50.000 habitantes. Son incontables desde entonces las veces que he pasado por ella, tanto por las afueras como por su precioso centro histórico. Hoy tampoco voy a dedicarle todas las palabras, sino que me limitaré a una cosa concreta de las muchas que ofrece y que tenía ya muchas ganas de visitar desde hacía demasiado tiempo.

Una mañana de julio de 2009. Mi primera

El subsuelo de este centro está atravesado por unos túneles que diferentes compañías de la ciudad excavaron durante la Segunda Guerra Mundial como protección para unos ataques aéreos que nunca llegaron. Así pues, nunca fueron usados para lo que fueron creados. En consecuencia cayeron en el olvido, siendo refugio de la chavalada y demás personajes de la localidad (aún quedan rastros de las fogatas preparadas dentro), hasta que hace escasos años el ayuntamiento decidió acondicionarlos y convertirlos en protagonista de la oferta cultural de Kranj. Son varios y bastante largos, de forma circular y muy poco agobiantes. Se pueden visitar como un museo, de forma regular. Por tres euros puedes pasear por ellos y leer los numerosos paneles informativos de la historia de los túneles, además de disfrutar de una reproducción de un bombardeo aéreo. Pero si por algo destacan es por los eventos que se realizan en ellos en ocasiones especiales, como Halloween, navidades o el martinovanje. El día de San Martín (11 de noviembre) tiene un significado importante en la cultura eslovena, aunque no tanto por el sentido religioso como por el gastronómico. Hay un plato típico para esta fiesta que lleva por nombre mlinci (tiras de pan similares a la pasta), siempre acompañado de carne. Yo lo descubrí este año en el colegio y estaba bastante bueno. Pero si por algo destaca el martinovanje es por ser la fiesta del vino, pues San Martín es el patrón de la buena vendimia, realizada en Eslovenia en torno a estas fechas. Los eslovenos aprovechan la ocasión para pillarse una buena. Y como cada vez estoy más asimilado, yo no podía ser menos. Con la excusa de ver los túneles pagué una entrada de once euros para probar degustaciones de vinos (y también algunos otros productos gastronómicos artesanales) de todas las regiones eslovenas. A la entrada te daban una copa de vino conmemorativa de la ocasión y una bolsita para colgarse all cuello. Este tipo de eventos se realizan por todo el país, y se trata de ir de puesto en puesto hasta terminar como un eccehomo. Había hasta cuarenta puestos de diferentes productores vinícolas procedentes de todo el país. Hay numerosas regiones vinícolas que ofrecen diferentes tipos de vino. Intentaré hacer un breve esquema:
  • Estiria, con viñas como las de Pohorje, Gornja Radgona, Ljutomer o Haloze. Aparte de los productos de Gornja Radgona (donde se hace también cava), esta zona ofrece los blancos más típicos (chardonnay, sauvignon, moscatel y traminer, entre otros).
  • Carniola Blanca. Aquí todo gira en torno a Metlika y su metliška črnina. Curioso el contraste entre el nombre blanco de la región y el negro de su vino, que rey del alcohol durante el Schengenfest. 
  • La región costera, zona vinícola eslovena por excelencia y con diferentes denominaciones de origen. Destacan especialmente tanto los vinos blancos de Goriška Brda (malvasía, rebula) como los tintos de la todopoderosa empresa vinícola Vinakoper, la más grande del país. Entre sus vinos destacan el refošk, uva autóctona de esta zona y vino esloveno más famoso, y el teran, también de gran nombre y por cuya "propiedad" disputan croatas y eslovenos en los últimos tiempos.
  • Baja Carniola, o sea, Dolenjska. En esta zona el rey es sin duda el cviček, ese vino tinto ácido de dudosa calidad pero motivo de orgullo para los locales.
  • Prekmurje. En esta pequeña región se pueden encontrar viñedos en la zona de Lendava y sus colinas, zona de Prekmurje que solo vimos desde el tren.
No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Se trata de un trabajo arduo, pues son muchas las zonas vinícolas de Eslovenia y muchos los tipos de vinos. Y lejos de ser un enólogo experto, soy una persona a la que no le gusta el vino, a no ser que esté mezclado. En consecuencia, prácticamente nunca lo bebo y no tengo ni idea sobre el tema. Por eso me sorprendieron gratamente los primeros vinos que probé ese día, pues me gustaron. Especialmente destacaría el teranov liker, que curiosamente no es un vino propiamente dicho sino un licor muy rico preparado a partir del teran. Eso sí, a partir de los diez vinos probados dejé de apreciar diferencia alguna, y es que, obviamente, acabé fino.

Aunque pareza la contrario esta foto es del principio.
Por entonces no iba tocado

El horror de la Segunda Guerra Mundial supongo que no me
 lo puedo llegar a imaginar ni de lejos
Mismo punto que en la primera foto de la entrada,
quince metros bajo tierra
Aquí ya es otro cantar

sábado, 14 de diciembre de 2013

Gremo mi po svoje

"Gremo mi po svoje" ("Vamos por nuestra cuenta") fue la película patria más taquillera de la Eslovenia independizada, ocupando incluso la sexta posición del ranking que no tiene en cuenta la nacionalidad del producto. Se estrenó en 2010, pero la verdad es que no tengo ningún recuerdo de ni siquiera verla anunciada. La trama de esta comedia gira en torno a las aventuras de un campamento de verano para jóvenes en las montañas eslovenas. El caso es que tanto fue su éxito que este otoño ha llegado a las pantallas la secuela (primera secuela cinematográfica de la Eslovenia independiente) y ha sido anunciada a bombo y platillo. Así pues, me bajé de Internet la primera, pero no la conseguí a ver antes de ir al cine a ver "Gremo mi po svoje 2". Y siendo sinceros, ésta me pareció una gran mierda. Es una comedia rancia que explota de manera ridícula los estereotipos eslovenos y que pretende dirigirse a públicos de todas las edades, lo cual me parece un error, pues ni se dirige ni a niños ni a adolescentes ni a adultos. Aunque al mismo tiempo estos dos aspectos explican su tremendo éxito. La película no tiene argumento ninguno y si he de destacar algo, decir que al menos es algo diferente respecto a la tónica general del cine esloveno y que ofrece escenas preciosas de la naturaleza del país. En mi opinión, el veterano director Miha Hočevar,  pretendía hacer un Kekec actual y le sale una película que no le llega ni a la suela de los zapatos. Además, el filme tiene una pretenciosidad insultante. ¿Pero la versión inicial se salva? No. La vi unos días después para comprobarlo y ambas son exactamente iguales. Gracia me hace la necesidad de hacer una secuela que es una copia de la primera parte. Aunque supongo que esta segunda alcanzará de nuevo unos niveles de audiencia enormes. Al menos la sala estaba hasta los topes cuando yo fui a verla. Y un último dato peculiar para que os hagáis idea de la repercusión de esta película es que tiene hasta su versión X ("Gremo mi po svojo"), dirigida por Max Modic y protagonizada por La Toya, respectivamente director y actriz principales de la escasísima industria pornográfica eslovena. ¡Solo ver el trailer te muestra que hasta su versión para adultos es horrible!


Para mejorar un poco el mensaje de esta entrada y plasmar que no me olvido de las cosas aunque pasen los años y que las secuelas no son solo cosas del cine actual, doy constancia de que por fin vi la segunda parte de "Vesna", de nombre "Ne čakaj na maj" ("No esperes a mayo"). Es un perfecto ejemplo de cómo hacer una secuela que sigue el tono de la primera parte y ofrece cosas nuevas al espectador. Y eso ya se sabía hacer en el año 1957.

Esta colección en DVD
de clásicos eslovenos es una delicia