Otra vez fui a la tele de público, esa costumbre que aquí no te pagan. Y otra vez para ver un programa de Pop TV y, para más inri, en el mismo estudio de Minuta do zmage, reconvertido para la ocasión. Hace algunos meses apareció una nueva cadena privada en el panorama televisivo esloveno y este hecho parece haberlo revitalizado, porque si hace tiempo me quejaba de la falta de producción propia, ahora aparecen por doquier nuevos programas patrios. Y el que fuimos a ver, cuyo nombre nombra esta entrada, es uno de ellos. Se trata de un talk show más o menos comparable a los de Buenafuente y con un toque de Sorpresa, sorpresa, pues cumplen sueños de algunos de los espectadores. Está conducido por Vid Valič y Peter Poles, dos de los cómicos eslovenos más famosos y que a menudo forman pareja. Lleva unas pocas semanas en parrilla y seguro que está teniendo éxito, porque es bastante divertido. Yo me eché unas buenas risas, y además también tiene su toque sentimental con las sorpresas. Lo graban en falso directo la noche del viernes para emitirlo a la misma hora del día siguiente. Además pude ver en directo lo gañán que es Dejan Zavec, el ex-campeón mundial IBF de boxeo del peso welter, y por ello uno de los dioses del "olimpo" deportivo nacional.
domingo, 21 de abril de 2013
domingo, 14 de abril de 2013
Rokomet
Literalmente "lanzamiento de brazo". Es un deporte. ¿Adivináis cuál? Entonces para los más avispados no hace falta decir que se trata del balonmano. Anoche se jugaba el partido de vuelta de las semifinales de la Champions League femenina entre el RK Krim, el buen equipo de la capital eslovena, y el equipo noruego del Larvik. En la ida las eslovenas habían ganado por dos goles de diferencia, aunque yo ni lo sabía en el momento de ver el partido. De nombre es un equipo famoso, aunque yo no las conocía mucho. En los últimos años han triunfado tanto en esta competición como en el campeonato europeo de clubes. Pero a mí no me parecieron precisamente buenas ayer. Nunca había visto balonmano en directo, si bien no era esa mi principal atención. Las semanas anteriores al encuentro la ciudad tenía bastantes carteles anunciando el partido, a desarrollar en el estadio de Stožice con entrada gratuita. Y ése era mi propósito: visitar el nuevo estadio de la ciudad, una instalación bastante moderna en una urbe en la que estas cosas escasean. No había tenido la oportunidad de visitarlo y tenía ganas. Parece aún que fue ayer cuando vimos por la televisión española en directo (en el verano que pasamos juntos Monika y yo en Salamanca) su inauguración con un partido de baloncesto entre las selecciones de Eslovenia y España, y de esto ya hace casi tres años. El pabellón multiusos de Stožice es un edificio bastante curioso con forma como de tortuga. Y bastante grande, con capacidad para 12.000 personas. Ayer no había tanta gente, pero sí que había un buen ambiente. Llegamos tarde al partido y las eslovenas ganaban por 4 a 1. Pero a partir de ahí todo fue a mal. Se comieron un parcial de 0-8 y desde ese momento les cayó una buena paliza. Las noruegas simplemente fueron mucho mejores, con una gran defensa y una buena portera, justo de lo que careció el Krim. El partido se me pasó rapídisimo y es impactante ver la dureza de este deporte. Las noruegas repartieron hostias como panes, y la más grande de todas se la llevo la española (dato que descubrí después en mis habituales investigaciones en Wikipedia para el blog) Carmen Martín, que juega desde esta temporada para el equipo de Liubliana. La verdad, en ningún momento les vi intensidad para lo que se estaban jugando. La final para ellas tendrá que esperar a otra temporada.
martes, 26 de marzo de 2013
Kombinat
No salimos de Metelkova para la entrada número 100 del blog, que se dice pronto. Solo seis días después de la Moonlejada, volvía al barrio alternativo de la capital, en esta ocasión a Menza pri Koritu. Allí se iba a realizar un bonito evento en beneficio de los niños de Palestina. Por solo tres míseros euros pude asistir a una interesante conferencia sobre la situación palestina de un periodista esloveno que la conoce de primera mano. Siempre es descorazonador oír sobre una de las mayores vergüenzas del mundo actual, que precisamente no tiene pocas. El evento, realizado por una organización benéfica de Trieste, tenía a continuación su punto álgido con el concierto de Kombinat. Kombinat es un coro femenino que canta canciones revolucionarias históricas, y que ya se ha hecho con un gran nombre en Eslovenia. Desde hacía tiempo tenía ganas de escucharlas, y por fin lo hice. Ellas mismas advirtieron de que se trataba de un ensayo público más que de un concierto. Resultó muy entrañable. Tienen mucha calidad y una gran comunión con el público. La mayoría de las canciones resultan conocidas, como la Internacional, "Bella Ciao" o "Katjuša" (para mí conocida gracias al "Korsakov" de Boikot). Y por supuesto también interpretan algunas de origen "español", como "A las barricadas" (los pelos como escarpias al escucharla) o "Dime dónde vas morena", la cual no conocía pero que me resultó muy graciosa. También cantan "No pasarán", aunque esta vez no cayó, porque no tenían mandolina. A la próxima que las vea seguro que sí.
sábado, 23 de marzo de 2013
Moonlejada
Las entradas por escribir se me van acumulando por el frenético ritmo de trabajo, acompañado de una inusitada sucesión de eventos. Me estoy matando a currar ya desde hace unos meses, pero al menos estoy disfrutando bastante del poco tiempo libre que tengo. El día después del Día de la Mujer (de gran importancia aquí y en el que este año por primera vez me digné a regalarle una flor a Monika) se celebraba uno de los eventos anuales de música alternativa más importantes en Eslovenia. Estoy hablando de la "Moonlejada". Moonlee Records es el sello alternativo más importante del estado, o al menos eso es lo que parece. Yo lo conocí porque es la discográfica de Bernays Propaganda. Éstos acaban de sacar un nuevo disco y venían a presentarlo en el contexto de este "festival". Obvio que no podía perdérmelo. La fiesta anual del sello se celebraba en Gala Hala. Los encargados de abrir la noche debían ser los eslovenos Trus!, pero la enfermedad de uno de los componentes se lo impidió. Así que me quedé sin conocerlos. Después de haber comprado la entrada al módico precio de 8 euros y haber tomado algo en Celica, el gran albergue de Metelkova, entramos a la sala, cuando ya habían comenzado los croatas Cripple and Casino. Sería el primer grupo con una mujer al frente, como casi todos los de la noche. Y como todos los grupos del evento, su música se podría catalogar entre post punk y noise. No estaban mal, pero les queda aún mucho camino por recorrer. Les siguieron Nikki Louder, también eslovenos. Su nombre me parece genial y los había visto muchas veces anunciados, así que tenía ganas de verlos. Ruido sin concesiones con un espéctaculo de luces brutal. Recomendables hasta que te empiecen a doler los oídos. Después tocarían Analena, veterana banda a caballo entre los dos países fronterizos mencionados tirando más hacia el screamo. Y que es el conjunto del tío que lleva Moonlee. Al final resultaría la banda de la noche. Tocaron en torno a una hora y su música me gustó mucho. El screamo es un género que me gusta bastante, pero que luego, no se por qué, apenas lo escucho. Y también fueron lo mejor de la velada porque con Bernays Propaganda acabé con un cabreo bastante considerable. Su nuevo y tercer disco es el que menos me gusta, pero aún así está bien. Pero lo peor fue es que apenas tocaron 30 minutos y prácticamente solo canciones del reciente álbum. Se me quedó una cara de bobo importante. La próxima vez tendré que preguntar por adelantado la duración del concierto, porque media hora me parece una tomadura de pelo. A lo mejor en Madrid lo arreglan, que tocan el 6 de abril en La Casika.
![]() |
| Como me lo pasé acariciando a la mascota del sello, perdida entre el público |
![]() |
| Nikki Louder, más allá de la barrera del sonido |
![]() |
| Analena, buenas vibraciones |
![]() |
| Bernays Propaganda, arregladlo para la próxima |
domingo, 17 de marzo de 2013
Deseti brat
Pues ha llegado el momento de contar esa otra historia. Aquel lejano domingo de noviembre me hice con ese libro que tanto deseaba leer en el "rastro" de Liubliana. Ese libro que supuso la primera novela en lengua eslovena de la historia, publicada en 1866 y escrita por el realista Josip Jurčič con el título de "El décimo hermano". Y la verdad es que lo adquirí por un módico precio, por solo cinco euros aún con el plástico original. Es decir, que lo compré nuevo. Por eso no me dolió aflojar el bolsillo. También es cierto que se trata de un volumen publicado en una colección especial de literatura eslovena, publicada con el título de "Slovenska Zgodba" ("relato esloveno") en 2004 por DZS, una de las grandes editoriales eslovenas, y Dnevnik, uno de los principales periódicos. La verdad es que suponía un reto demasiado ambicioso para mi segunda lectura de siempre en el idioma de Prešeren, pero el que no arriesga no gana. Tuvieron que pasar unas cuantas semanas para empezar con ello, pero una vez terminado el libro que estaba leyendo le llegó su hora. Al principio me costó cogerle el punto, especialmente en lo que a las típicas descripciones realistas se refiere, y también a algunos pasajes en los que el autor se dedicaba a filosofar. Tanto que tenía que releer pasajes con cierta frecuencia y pensaba que no podía saborear el libro en sí. Pero las páginas fueron cayendo y la acción iba progresando, y con ello mi capacidad para leerlo con soltura, comprender lo que ocurría sin problemas y disfrutarlo. Obviamente, era una satisfacción enorme, más si tenemos en cuenta que se trata de esloveno antiguo, que en algunas cosas difiere bastante del actual. Con todo, creo que al final pude concluir que se trata de una novela muy interesante y de calidad. No solo tiene elementos del realismo, sino también bastantes del romanticismo. En algunas cosas me parece especial, ya que cada capítulo el autor lo comienza con una cita, iniciando también muchos de ellos filosofando. Además, se trata de una novela bastante coral en cuanto a personajes se refiere, y el autor va saltando de uno a otro dependiendo del capítulo. La historia principalmente gira en torno a la llegada de Lovre, un joven estudiante de la capital, a un pequeño castillo de provincias para convertirse en el maestro del hijo del señor del castillo y las cosas que le sucederán allí. Y en estas cosas se cruzará con un buen número de personajes, que plasman a la perfección la vida rural eslovena del momento. Entre todos ellos sin duda alguna destaca Martinek, que es un décimo hermano. Un décimo hermano en la cultura popular eslovena era el décimo hijo de una familia, al que se le atribuían capacidades especiales, como por ejemplo el don de la adivinación. Con estos ingredientes se desarrollará una historia entretenida y divertida, que en algunos casos casi se convertirá en una telenovela decimonónica. Si queréis saber cómo termina, os invito a los que leáis esto y que sepáis esloveno a que lo comprobéis vosotros mismos.
| ¡Qué bien queda el libro en mi estantería! |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





